Remodelaciones de las plazas, sin respetar a los artistas
9El intento de remocion del monumento central de Plaza España en La Plata, que pretende llevar adelante el municipio no es un hechonaislado: forma parte de una politica sistematica de vaciamiento cultural que ya se ha repetido con otros monumentos historicos y esculturas de la ciudad capital de la Provincia.
Plaza España (7 y 60) se encuentra en el medio del debate con la oposicion de vecinos contra la remocion del actual monumento central, esta situacion se trata de una practica que evidencia el profundo desapego por la identidad local de funcionarios que, lejos de representar a la comunidad platense, continuan manejando la obra publica desde las sobras, respondiendo mas a intereses discrecionales que al resguardo del patrimonio colectivo.
Las remodelaciones de las plazas centricas estan dejando consecuencias graves e irreversibles sobre la memoria historica de los platenses. Bajo la excusa de la «puesta en valor», avanzan decisiones arbitrarias que responden a caprichos o posibles negocios, impulsadas por sectores del municipio que han demostrado una preocupante falta de sensibilidad cultural.
Este proceso comenzo con la intervencion en Plaza Belgrano (13 y 39) donde fue removida sin explicacion una pieza fundamental del monumento de la bandera, escultura que representaba a la primera junta, obra del reconocido artista Eduardo Scoffield, ciudadano ilustre de la ciudad y creador de la estatuilla de los premios condor.
Luego, la remodelacion de Plaza San Martin profundizo este camino. A los cuestionamientos ambientales por la perdida de espacios verdes y la instalacion de veredas inadecuadas, se sumo la desaparicion de multiples monumentos sin ninguna informacion publica, como es el caso del monumento a Alfredo Palacios (7 y 50), el de la Cruz roja argentina (7 y 54), el de Julio Lopez ( 6 casi 50), al de la Lucha contra el Cancer de mama (7 y 51), ademas de mas de 10 placas de bronce historicas que formaban parte del patrimonio del lugar, y que estaban encastrados en los monumentos de San Martin y de la Glorieta.











